miércoles, 11 de septiembre de 2019

Monstruos Humanos



Los humanos son unos verdaderos asesinos, de las pocas especies en el universo que utiliza los propios animales que su planeta le da. Para cazarlos, asesinarlos y comérselos. Como si fuera poco no darse cuenta en el proceso lo que hace y hasta peor aún; disfrutar en su ignorancia, sentirse orgulloso y agradecer a deidades externas tales masacres.

Caído en las trampas de la sociedad de consumo toma como válidas creencias erróneas por qué las ve reflejadas y corroboradas en los demás o el exterior pero no es más que el adicto que se necesita para seguir vendiendo el veneno disfrazado de antídoto.

Los animales son grandes seres armonizadores de frecuencia pues notarás que el ambiente se siente mejor cuando se está cerca de ellos. Es debido a que su excelentísima energía entra en contacto con la humana suavizandola, limpiandola, armonizandola y lo que produce tal efecto es que inmediatamente te alegraras, sentirás afecto, cariño, amor, empatía... Tal cambio a nivel sutil produce tal cambio a nivel físico.

Algunos animales están fuertemente controlados bajo las frecuencias de la realidad proyectada y tornará en un comportamiento salvaje pues su instinto de supervivencia estará más dominante desde el cerebro ya que la conexión de su corazón con la fuente se encuentra opacada. algunos otros no han sido muy influenciados por los sistemas de control y pueden enseñar grandes cosas a los humanos sobre el amor en las altas esferas que se da al otro de una forma incondicional.

Algunos otros animales fueron inserciones holográficas propiamente artificiales y generalmente no son compatibles con niveles superiores de existencia.

Habiendo sabido que los animales pueden alterar nuestro campo energético debido a una interacción entre estos dos; y que aquello exterior es el reflejo de lo interior o más bien uno es el reflejo del otro ya que el marco de referencia puede ser variable. El campo energético está compuesto por varios cuerpos sutiles que rodean a todas las personas y a su vez están en el mismo espacio pero no son visibles a los ojos comunes y corrientes humanos. Estos cuerpos sutiles dictaminan en gran medida el estado del sujeto en la realidad y de acuerdo a una armonía entre estos dependerá de que el sujeto también lo esté en la realidad presente. Nuevamente, uno es el reflejo del otro. Es decir, si hay un desequilibrio en uno el otro así mismo reflejará desequilibrio. Cómo se dijo anteriormente los animales pueden alterar estos debido a la interacción entre campos.

Ahora, pasamos nuevamente a la sociedad de consumo fuertemente industrializada, optimizada en su máximo esplendor para exprimir beneficios económicos a gran escala. El capital, lo único importante. Y con ello la existencia de grandes hombres capitalistas. Las cadenas de producción en masa como objetos de destrucción de una sociedad desmedida a la que no le importa sino su propia satisfacción sin importar lo que tenga que hacer para lograrla. Causan la destrucción de ecosistemas, el agotamiento de recursos y la inestabilidad de la vida.

Los animales son seres sintientes que al igual que los humanos merecen respeto, amor, comprensión, dignidad, calidad, amistad, diversión, libertad, autonomía... Pues son igualmente importantes como lo es la vida en cualquiera de sus formas, pues la divinidad del cosmos tiene infinitas formas de manifestación.



Imagina lo miserable de la vida de un animal que ha pasado desde su nacimiento todo el tiempo en cautiverio. En hábitats controlados artificialmente. Imagina la cantidad de deseos, sentimientos y emociones reprimidas que hay en su ser; la tristeza de no estar en sus lugares nativos de crecimiento. La utilización de agentes externos para acelerar el crecimiento, el uso desmedido de químicos altamente tóxicos para controlar diversos factores de su cuerpo. La energía tan densa de estos lugares, las aglomeraciones de crecimiento... Pero llega el momento más perturbador, el momento de la muerte. En la mayoría de lugares el animal es asesinado violentamente, la energía que desprende el animal en ese momento es infernal, de dolor, de sufrimiento, de llanto, desesperación, de ira... Y esa energía no puede ir a ningún lado más que impregnar su propio cuerpo físico, pues como ya dijimos; uno es el reflejo del otro. Ademas hay que sumarle la energía tan baja y densa que ya traía desde su nacimiento hasta la muerte por todo lo dicho anteriormente.

Sumado a eso, la industria cárnica es muy amplia y posee demasiadas presentaciones que en muchos casos están llenas de químicos, aditivos, conservantes. Demasiado procesados.

El resultado es una carne impregnada de energías alta mente dañinas para el hombre y lo que sucede al comerlas es la ingesta de energías en forma de carne que envenenaran, desestabilizaran, perturbaran, densificara, tú campo vibratorio por razones que ya están claras. Al sucederle eso al campo de energía vibratoria entonces el exterior reflejará ese mismo estado alterado de existencia.

Obteniendo sentimientos bajos de miedo, tristeza, ira, culpa, frustración... que no son propios y tendrán gran repercusión en el entorno social que a su vez afectará en gran medida la vida, entonces vamos por la vida muchas veces sintiéndonos de mal humor y no sabemos el por qué, todo nos molesta, nos altera. Convirtiéndonos en personas sensibles y reactivas. Nos preguntamos por qué esto me pasa, no encontrando las respuestas pues no las buscamos en lugares que nunca creímos que estaban.

Debemos empezar a ser conscientes de lo que comemos, ¿Sabes lo que comes? ¿Tienes hambre o estás comiendo emocionalmente? ¿Comes más de lo que necesita tú cuerpo? ¿Como te sientes después de comer ciertos alimentos? ¿Cansado o con más energía?

Si quieres vivir más, come alimentos que estén vivos; si quieres vivir menos, come alimentos que estén muertos.

Has escuchado la frase, ¿"Somos lo que comemos"? Y tú, ¿Que eres?