viernes, 18 de octubre de 2019
Ilusiones Democráticas
Democracia es definida como la forma de organización política en el que su propio pueblo es capaz de auto gobernarse, es decir, la población es el centro de atención y en última instancia es lo único que importa a la hora de tomar decisiones. Es el gobierno de la gente para la gente. Se goza de grandes libertades, riquezas y autonomía para el comercio, la expresión, las decisiones...la forma en la que cada individuo decida hacer su vida.
Los ciudadanos son iguales ante la ley e instrumentos de participación ante el estado que ofrece dichos mecanismos para hacer efectivo su valor frente a la sociedad que integra y expresar sus puntos de vista para finalmente elegir por mayorías cual idea tenga mayor representación popular.
El estado es pues, una extensión del mismo pueblo que a sus órdenes está a través de las ramas de poder en que se encuentra dividido. Y es precisamente esta división la que evita que halla una centralización, polarización o sublevación de poderes. En sus variantes; directa, representativa, participativa...
O bueno, el pueblo, el pueblo, el pueblo; que gran mentira ¿no?
Lo último que interesa es en realidad el pueblo. lo que en verdad importa es una pequeña casta dominante creadores de democracia que en última instancia son los que dirigen al pueblo. Obsesionados con el poder harán cualquier cosa para que la misma estructura del estado se mantenga únicamente y exclusivamente para ellos. El deseo enfermizo desde el ego por ser superiores, tener grandes riquezas, gran poder y tenerlo de generación en generación para garantizar su hegemonía y dominio sobre todos, los mueve llevándolos a hacer cada uno de sus movimientos; unos movimientos que parecieran venir desde el aire pues estos se mantendrán ocultos a las masas, no dejarán que nadie sepa de ellos pues se vuelven vulnerables al saberse de su existencia.
Esta casta dominante posee todas las mas grandes corporaciones, fábricas, negocios y medios, con un poder que se hace difícil imaginar. Dicho poder les brinda todas las posibilidades que quieran tener a sus pies.
Los presidentes se vuelven pues tan solo meros títeres puestos en el poder como confirmaciones de su dominio para potenciar y validar sus ideales oscuros los cuales se posterguen hacia la futura providencia; el voto del pueblo se vuelve algo insignificante, tan insignificante como el pueblo mismo.
Hablan de libertad de expresión pero todos los medios de comunicación están controlados y tienen un mismo dueño, el capital. La herramienta perfecta para moldear la sociedad, para instaurar ideologías, para establecer creencias, para introducir pensamientos; el arma perfecta para dirigir el flujo de los acontecimiento venideros, tan perfecta que en la Población ni siquiera sé es consciente de su daño. En los medios circulan aquellos elementos que satisfacen intereses superiores de la pirámide oscura de poder y aquellos que no lo hacen son suprimidos, ridiculizados, silenciados, sepultados con la ceguera del olvido pues no es conveniente que las masas sean conscientes de ellos. Si el redactor publicará algo contrario a los intereses del director al día siguiente este le será despedido. Para mantenerlos entretenidos se necesita talento, mucho talento pues se requiere mantenerlos ocupados, distraídos en una ilusión perfecta que no les permita ver más allá de sus propias narices y el control se convierte en algo tan sencillo.
Pero, ¿que hay de la educación? Se hace imposible tener ideas más allá de las que el estado mismo ofrece, la educación está fundamentada en el adoctrinamiento para que la misma estructura piramidal del estado se mantenga y aquellos que logran ir más allá, que logran sacar la cabeza, que van en contra del resto por que encontraron una realidad exterior injustificada por que carece de sentido en su funcionamiento, a esos mismos, la estructura social del estado está diseñada para que la misma población se encargue de ellos. Son ridiculizados, son señalados, son vistos como locos, raros, psicópatas, sociopatas o tienen problemas mentales. ese, ese, ese; el foco de percepción está sobre ellos y todo sucede por que sus ideas son peligrosas, son un mal ejemplo, son una amenaza para el sistema y como cualquier sistema tiene mecanismos de defensa se debe corregir el problema, el parásito debe ser eliminado, el antídoto para la plaga debe ser inyectado. Finalmente esa luz que comenzaba a brillar en la oscuridad se apaga pues difícilmente soportará tal presión. Lo que está bien y lo que está mal, una moral introducida para mantener "El estado de las cosas".
El estado tiene el deber de garantizar la educación a sus habitantes pero miles no pueden tener acceso a ella, los sueños de la mayoría terminan en la basura pues la poca educación es solo para unos pocos. El sistema educativo alusivo a una cadena de producción de "cyborgs"; una gran mega factoría que instala a cada uno en cada una de las fases de producción el programa o algoritmo de pensamiento, comportamiento, sentimientos y emociones hasta que finalmente salen de la línea de producción con una etiqueta que los identifica para lo que fueron creados, para lo que sirven, para lo que pueden ser útiles, para lo que la máquina fue diseñada. Y mendigar a cambio una recompensa que apenas alcance para su mantenimiento pues la máquina o el robot necesita funcionar día tras día hasta que su ciclo llegue al final y se apaguen sus baterías.
En las llamadas democracias se habla de libre comercio y riquezas pero la gran mayoría de gente apenas puede sobrevivir. La esclavitud moderna los ha utilizado como instrumentos útiles de enriquecimiento de grandes corporaciones a cambio de prácticamente nada. Mientras que la vida sigue rodando por el abismo intentando en su rodada conseguir objetivos y metas que a duras penas conseguirá para inmediatamente darse cuenta que el viaje ha terminado y se ha ido su vida persiguiendo cosas que en realidad no tenían valor dejando de lado las que si lo tenían.
Se habla de riquezas pero el desempleo en las calles se hace abrumador, las oficinas de empleo están llenas de filas y las vacantes de trabajo con decenas de aspirantes por puesto. Se habla de riquezas pero en las ciudades solo se ve la miseria y el abandono del estado, personas sin que comer durmiendo en las calles en condiciones de pobreza extrema haciéndose necesario la yuxtaposición del instinto de supervivencia para lograr sobrevivir. Por otro lado, la cara de la moneda muestra riquezas exuberantes de las clases sociales más altas con deseos absolutos de acaparar más todavía con el pasar de los segundos y es que estos siempre quieren más y más. Esculpen sus ideas mercantilistas a la razón exponencial para mantener sus nombres y apellidos por lo alto.
Propiedad privada para mantener sus altos estatus de vida, para adquirir bienes sin limitaciones en donde sus corporaciones crezcan más, más y todavía más. Disfrutando en sus mansiones las riquezas del pueblo que sólo ellos pueden acaparar. Países con grandiosas riquezas que se van como atraídas por imanes a los que menos las necesitan. Mientras en una parte del estado algún niño muere de desnutrición. Pobreza inimaginable por un lado y riqueza inimaginable por el otro.
Claramente mientras que la sociedad esté dividida, estratificada y etiquetada en clases sociales como lo hacían los pequeños centros económicos de estructura piramidal del feudalismo y sus estamentos; jamás habrá paz, jamás se vivirá en armonía, en igualdad... Siempre estarán unos más arriba a la cabeza dictando los movimientos que se hacen con los que están más abajo y esto crea inestabilidad, descontentos, perturbaciones, insurrecciones, caos. Pues nadie nunca aceptará ponerse o doblegarse en una posición inferior a otro que es igual a él. En la psique del hombre por naturaleza está el deseo de reconocimiento, de grandeza, de gloria y buscará competir para lograr dichos anhelos que aquellos superiores a él experimentan mostrándolos como grandes logros.
Observamos variedad de partidos de izquierda, derecha pero son todos lo mismo. Un show que refleja el público que lo ve. Unos supuestos líderes o representantes no se pueden poner de acuerdo en un recinto, pasan el tiempo de peleas en peleas interminables, que se puede esperar de la sociedad? El conflicto se despliega desde los niveles más altos a los más bajos. Un conflicto entre el mismo pueblo que lo ataca y lo desangra. Así, el tercer jugador escondido mantiene los dos títeres en guerra mientras él puede seguir haciendo de las suyas. Algunos dicen ser de izquierda otros de derecha pero ni siquiera saben que significan dichas palabras, qué es ser eso, dónde nacieron, por qué, para qué, con qué fin...es el juego de la repetición que los mantiene en un bucle que parece no tener salida.
Papel moneda, que instrumento tan poderoso para la represión de los pueblos, controla el flujo de dinero y controlarás todo, el sistema babilónico de la esclavitud de la deuda ha convertido a los humanos con su Dios de papel en robots biológicos. La sociedad de consumo sigue en la carrera de su propia destrucción persiguiendo ideales materialistas impuestos por la programación de ideas en el subconsciente de lo que se debe ser para ser aceptado.
El estado y la sociedad establecen un acuerdo de derechos y deberes pero cuál más derecho incumplido sino todos. La represión del estado hacia la sociedad como muestra y señal de su incapacidad para gobernar correctamente. Una gobernanza construida sobre teorías erróneas repetidamente para introducir verdades absolutas. Represión por allá, represión por allí, constantes hacia un pueblo que solo exige el cumplimiento y el devenimiento de una realidad mejor. Es pues el obrero trabajador quien permite la existencia misma del estado pero es engañado a pesar de su esfuerzo, lealtad y amor por la patria.
El bien más preciado que tiene el estado es su propio pueblo pero en el camino se han hecho amigos de su eterna guerra, ataques de destrucción camuflados como banderazos de paz, bienestar y mejores condiciones; el común denominador para imponer sus ideas faltas de humanidad.
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